la-valse-camille-claudel.jpg

[…]

Bailé el vals contigo como si fuese una bandeja giratoria, y nos quisimos, nos quisimos mucho. Ahora sé que estás fuera de combate, inútil como un perro ciego, ahora que ya no acechas, esa canción me da vueltas en la cabeza.

[…]

Tú bailaste conmigo sin decir palabra. En tu lugar habló la serpiente cuando me abrazaste estrechamente. La serpiente, esa burladora, despertó y se apretó contra mí como un gran dios y nos encorvamos igual que dos cisnes solitarios.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s