RESEÑA DE «LA TRENZA» DE LAETITIA COLOMBANI

Feminismo de salón hecho por una mujer blanca para satisfacer a mujeres blancas.
Dejando aparte la cuestión personal de que el personaje de Sarah no me puede dar más grima, ya que representa toda esta nueva ola feminista capitalista sin ningún tipo de conciencia de clase. La cuestión es que la idea de la trenza no es ni mucho menos una metáfora amable. Smita, la intocable india, dona su pelo como ofrenda a Visnú, después de una serie de penurias que seguramente sigan durante toda su lamentable vida. Giulia, la representante de la clase media, utiliza ese pelo para realizar pelucas, descubriendo gracias a su nuevo amante Sij (estereotipo de hombre bueno y pasivo que no habla) que el pelo de los indios es mejor que el italiano. Qué bonito gesto inclusivo. Finalmente, Sarah es esa clase alta que a pesar de todo se saldrá con la suya. Suponemos que la idea de que tuviera cáncer es una especie de sino kármico que le hace ver su yo interior o una mierda así.
Tres mujeres, tres continentes, lo compro. Peeero desde luego que no tres destinos entrelazados. Apto para generación disney y buenistas progres.

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