En esa frente líquida se bañaron Susanas como nubes que fisgaban los viejos desde las niñas de mis ojos púberes.

Cuando éramos dos sin percibirlo casi; cuando tanto decíamos la voz <<amor>> sin pronunciarla; cuando aprendida la palabra mayo la luz ya nos untaba de violetas; cuando arrojábamos perdida nuestra mirada al fondo de la tarde,

a lo hondo de su valle de serpientes, y el Ave Rokh del alba la devolvía llena de diamantes, como si todas las estrellas nos hubiesen llorado toda la noche, huérfanas.

Y cuando fui ya sólo uno creyendo aún que éramos dos, porque estabas, sin ser, junto a mi carne. Tanto sentir en ascuas, tantos paisajes malhabidos, tantas inmerecidas lágrimas.

Y aún esperan su cita con Nausícaa para llorar lo que jamás perdimos.

El Corazón. Yo lo usaba en los ojos.

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orpheus waterhouse

Pasa el ciclista pedaleando la pianola de la lluvia. Mi máquina empieza a escribir sola y los tejados tartamudean telegrafía. Alargamos al arpa dedos de miradas. La luz pasa de incógnito, y ni dentro ya de la sala nos permite alzarle el velo. Nuestras manos contra la ventana chorrean sangre. El crimen fue romper los violines de nuestras corbatas; la mía lo mereció: quería tocar marchas triunfales, y ya sabes que en esta casa no se disimulan desórdenes. Pero la tuya, Orfeo, no, que era sólo una corbata de toses.

Al cielo le gritaremos que el buen juez por su azul empieza el aseo, que coja esa espuma y que se seque los ojos. Está encerrado, llora y llora, castellana cacariza, en el torreón al revés del pozo.

Esos hombres están enamorados de la noche; abren el paraguas para llevar consigo, sobre sus cabezas, un trozo de cielo nocturno. ¿Linneo no era tan lince? Olvidó esos árboles transeúntes.

Cerramos los ojos, para reconocernos. Pero nos duelen recuerdos imaginarios. Una forma se precisa. El aire se hace más y más delgado, conmovido, para entrar por la cerradura a la pieza vecina, donde alguien llora. Nuestra forma aprende caricias de consuelo. Entonces yo, para no recordar a Verlaine, dije tu nombre. Un murciélago echó a volar en pleno día, bajo tu tos – quise decir, bajo la lluvia.