pink moon (and keyboard)

rubita69@hotmail.com y la palma de tu mano nunca te fallan. Te maravilla la lefa en el teclado. La guarra se ha hecho de rogar para enseñar las tetas. Jamás querría a esa puta de pareja. Niñata de 16. Y es que soy muy liberal pero no con mi novia.
por cierto me voy del messenger que ya está la cena.

Joder, ójala y todas las tías que conozco me chuparan la polla, qué coño, y los tíos.

Anuncios

Pequeñas virtudes.

yo sabía qué sería y no sería. Ponerse cachonda con un roce. Joder, una guarrada sin tí. Tú y dos sois la utopía, necesaria para aquél que sabe a amor y no necesariamente a aquél que sabe a boca. Es fácil, demasiado. Varios me lo harían. Y no. Jamás me enamoré del sonido de la saliva como tú ni del tema. Ambos supimos lo de la utopia, que nos encantaba al igual que el puto Antonio Vega. Ambos sois plurales porque coincidís en infidelidades, absurdas, también yo. Yo soy esa. Ponerse cachonda sin tí. Ójala y tú me llenaras entera. Que me he vuelto animal por tí. Que el peligro eres tú. A ver si te enteras.

Don Curro. Calle Alameda. Queda bonito decir estrellas pero digo dolor, también digo mierda. Don Curro espera sueños de esperanzas lluviosas aquél día de octubre, aquél día que nos conocimos. De verdad. Como dice mi amigo al que le recuerdo a Hemingway. Siempre se queda el atún fuera del sandwich y siempre se dice que Dylan era un literato, en cambio, lloro con Sexton, canto con Whitman.

Las cosas son inamovibles porque se prefieren así.
No llores por lo que pasó, ya de poco vale hoy, confórmate con no caer en los antiguos errores.

Todos aquellos que te hagan sentir mal que se vayan al diablo.

No intentes entender a nadie, tú mismo siempre serás tu único amigo y enemigo porque sólo tú eres el único que te conoces, y la mayor parte del tiempo ni eso.

Nadie puede por ello limitarte, no lo hagas contigo.

te levantas con tu sonrisa de boca de jarra y tu risa encendida que contempla un espejo en el agua pero te acuestas con la silente voz de tu alma y tu corazón desnudo, tus ojos como almendras delatan la ausencia de sueño sobre tu lecho desierto

En estos tiempos no sé, por así decir, lo que quiero; tal vez no quiero lo que sé y quiero lo que no sé

Marsilio Ficino, carta a Giovanni Cavalcanti, c.1475

Miedo de mí. Cada vez que pienso en mí dejo de reír, de cantar, de contar. Como si hubiera pasado un cortejo fúnebre

Alejandra Pizarnik

Ya solo habla de amor, dice el libro. Antiguo beso eléctrico hiper-digitalizado. Sociedad de la transparencia. Amor líquido, espeso. Fotocopias de Kurtag-Bach , transcripciones para piano a cuatro manos. Schubert. Películas. Ronda. Grazalema. Bilbao. Cuenca. Marie Moody. In a cage. Romper con todo es fácil si hubiera algo, pero… ¿hay algo? Costumbre. Decepción. Desencanto.

Ya solo habla de amor, dice el libro. Y remembranzas. Y tocar mi boca con tu espalda, besar tus hombros y creer que sólo ahí nos absorbemos vivos, nada más, soy una perra hambrienta, pura palabra y silencio. A veces creo que no soy nada. A veces sueño que lloro y siempre acabo llorando de veras,  como ahora y hasta en los mejores momentos, incluso hasta cuando ya solo hablo de amor y soy consciente. Joder, ójala y no nos hubiéramos conocido jamás aquella noche y no.

Ya sólo hablo de amor. Qué bonita es tu espalda. Qué bonito eres tú. Qué bonitos hemos sido y cuanta pena hemos dado y nos hemos dicho. Cuantos camiones nos han recogido atropellados en la calle y qué poco nos hemos valorado. Tengo miedo, abrázame.

Moissonneuse endormie by Gerard Hermand.jpg

No vemos las cosas como son, las vemos como somos

Anais Nin

El amor es un lujo hipermétrope condenado a herir a aquél que mira, el mirado se siente pleno hasta que el mirón recupera la vista. Todos hemos sido mirones, todos hemos sido mirados, alguna vez. Convalecientes de una fe irrecuperable intentamos continuar mirando con la inocencia perdida la belleza que encontramos al abrir nuestros ojos la primera vez, debemos recordar lo irrecordable, promesa de ti y promesa de mí, promesa de vida y de muerte.

<<Nunca hables con desconocidos>> es un mal consejo. Te pueden salvar la vida.

Dejó el vaso en la barra. <<¿Para Josiah Flynt, el genuino, el de casta? Menuda mierda de dedicatoria. Tu libro es un asco. ¿Sabes a lo que me refiero, muchacho? Todos sois unos farsantes. Unos cínicos>>, dijo el viejo borracho. <<Sólo hay una cosa cierta, los miliarios, esos hitos que advierten a cada momento nuestra distancia con respecto a lo otro. Señales que adoptan la posición de no hacer nada y entonces las cosas cambian por sí mismas, debemos ser como miliarios en el camino. Chico, tú estás perdido, tú sólo ruedas, como rueda una piedra conforme a la estupidez de la mecánica>>. Mi puño rodó hacia su cara también. Mientras podría estar sonando Mystery Train. La locomoción de la gramola. La locomoción de mi brazo era tal que sólo recuerdo unos alaridos <<¡Unos vándalos, así sois los de vuestra calaña! ¡Menuda mierda de libro!>>. Le siguió la locomoción de mis piernas hasta poner el culo encima de mi chica de dos ruedas.

La última vez que hablo con un borracho que va de Maharishi. Yo tengo 22 años y una moto. Y es evidente que las piedras del camino, el Om, y el esoterismo me importan un bledo. Sólo quiero vivir y practicar el verdadero lirismo del pueblo, que no es otro que la jodienda. Joder es aspirar a entrar en el otro y el artista no sale jamás de sí mismo.

El único arte que pretendo es el del ruido de la locomoción de mi chica, ella es la baranda de mi vida, en ella es en el único sitio donde me pienso quedar.

Imagen relacionada

Cada día, cada hora, cada instante, más valor. Valor: solamente valor. Nada más que valor. Valor para nosotros y valor para los demás. Valor para la demolición y valor para la creación. Valor contra el ayer y valor para el mañana. Valor en la vida y valor en el arte: valor ante el ridículo y valor ante el amor.

Papini. Masculinidad.

Me gusta después de comer tumbarme al sol. Veo un dibujo de Frida:

-<<¿Te vas?>>.- Pregunta.

-<<No>>.- Responde.

Leo muchas cosas a esta hora, me gusta llamarle <<mi hora>>. Cuando soy una histérica anormal para tí y cuando <<¿te vas?>> y respondes <<sí>> me alivia el alma.

Antes de nuestra particular primavera negra solía pensar que me iba a morir en el <<¿te vas?>> con respuesta afirmativa; y ahora, ójala y me pudieras ver, construyo a mi antojo los escombros de esta casa de fantasmas que has demolido y juego a vivir en la casa que soñé hacer contigo.

Un poco de música, lavo los platos, paso la escoba y leo. Lo siento, ójala y pudiera hablar de algo menos camerístico, más masculino.Luego llega el momento de un café y disfruto de un cigarro diario, en cada calada se van miles de pensamientos, me gustaría decir que va alguno para tí, pero la verdad es que no.

-<<¿Te vas, por favor?>>.-Pregunta.

Resultado de imagen de gena rowlands under influence

Ilusión óptica: Imagen mental engañosa provocada por una falsa percepción de la realidad debida a la interpretación errónea de los datos que perciben los sentidos.

Salón.

El sofá naranja es bruto y suave. Pincha con los plumajes clavados de otros animales que pasean por el lugar, suelen metamorfosear y cambiar de piel sobre él. El sofá adopta muchas posiciones, a veces más hundido, otras dibuja formas la tela que lo cubre. El olor del orín de los animales mojando el sofá es nauseabundo y amargo y  hace sangrar la nariz del único humano de la sala. Humano aburrido y cansado. Sentado sobre una silla metálica, ruidosa y fría. Sobre la mesa, también naranja, una nave espacial, con ella puedes acceder a mundos cómicos, eróticos, tristes, dramáticos o antropológicos. Es una nave a la que si le hablas te puede contestar todo lo que imagines… o menos. El suelo gris envuelve la atmósfera densa, es duro, con un formato poco predecible y manchas. Los dibujos que se vislumbran en esta parte de la casa tienden a la tristeza, a un pasado que sólo remite a fantasmas. Una gran columna a modo de pilar base del edificio estructura la estancia, parece rebotar el sonido en ella, el sonido del propio eco del humano aburrido y cansado. La soledad tiene forma cilíndrica. Poca luz. ¿Quién la necesita? Esa nave espacial situada en la mesa naranja la puede proporcionar con solo decirlo.

-Nave espacial, quiero luz.

-Sí, humano.

-Nave espacial, un video x.

-Conectando con videox.com

-Nave espacial, comida a domicilio.

-¿Qué especialidad pedir?

-Coprofagia.

Cocina.

La descripción es casi absurda puesto que no se utiliza, a estas alturas la alimentación ha llegado a una estilización soberana, el humano aburrido y cansado en su juventud era un carnívoro comprometido con la causa, con su primer novio se hizo maricón y vegetariano, era la moda, la ocasión de cambiar, la promesa de unos 40 kg menos, era bueno ser vegetariano porque las cacas salían por el ojete como una salchicha Frankfurt, duras y compactas, le dejó su novio y se hizo vegano, un paso más a su elaborada evolución, también en esa época se hizo bisexual, tras un periodo de promiscuidad se volvió gordo, viejo, calvo y con una picha floja y arrugada nada excitante que le hizo caer en la coprofagia, la cosa se había puesto tan de moda que era imposible no lograr éxito sexual con este nuevo cambio, además las ofertas si se compraba en un restaurante coprófago eran fuera de lo normal, descomunales, como las caquitas que echaba al váter en su época de fulgor fálico.

Lo único que tenía la cocina era una vitrocerámica limpia como la calva de un jubilado y una cafetera. La cafetera se encontraba pequeña, aburrida y cansada, como todo lo que habitaba la casa. Nuestro amigo el humano aburrido y cansado un día después de años y años de hibernación decidió hacerse un café, la excitación de hacer algo con las manos era tal que pensaba que se estaba ereccionando su miembro, para nada, solo era una ilusión óptica, se acercó poco a poco a la cafetera, cada vez más grande, abrió la tapa gris metálico y ¡hola! había otra vida además de la nave espacial en aquel lugar que difícilmente podría llamarse casa, una cucaracha le saludaba en una piscina. Ahora sí que el ser humano aburrido y cansado se sentía aburrido y cansado.

-Cucaracha, vete.

-…

-Cucaracha, vete.

-…

No sabía con qué modales hacerse entender, solo la nave espacial sabía entenderle bien…

Aseo.

El aseo tenía los artilugios de una sala de fiestas. Un trono le esperaba sucio y con pelos del culo en los alrededores de la tapa todos los días. El humano aburrido y cansado estaba ya hasta arriba de diazepam, la cucaracha de la cocina le había dado tal mal rato que le dio un apretón como un tsunami. Tenía una lavadora en el intestino grueso. Brum brum. Menudo zurullote…Al ser coprófago las cacas salían disecadas, tanto alimentarse de lo mismo hace que a uno se le quiten las ganas de hacer cualquier cosa por su cuenta. Cagar era más atractivo cuando lo hacía un especialista.

-Que caguen por mí.- decía con sus amigos virtuales.

Ah, amigos, bendita palabra. Los únicos amigos del aseo son la escobilla y el cepillo de dientes. Las toallas olían a rancio ligeramente, hacía mucho tiempo que no las lavaba, cree que desde la última vez que una mujer pisó el aseo, probablemente su madre. Le encantaba a nuestro humano aburrido y cansado, cansado y aburrido frotarse los dientecitos bien puestos gracias al aparato que le pagó su madre ahora muerta. Frotó y frotó. Era un cepillo de dientes estupendo.

-Ah.

Sacó el cepillo de dientes de la boca.

-Qué coño.

Era la cucaracha. Se había instalado entre las cerdas. Es curioso como para lo que un humano es un amigo para un animal es una cama.

Dormitorio.

Aunque la verdadera cama del humano cansado y aburrido la tenía en otra sala más amplia y con más luz. Le encantaba retozar ahí. Podía dormir horas y horas. Eso sí que era vida. La cama era enorme, como un estadio de fútbol, como una catedral gótica, como el sueño de un niño, como el dolor del parto, la cama era enorme y maravillosa, demasiado para él, siempre se preguntó cómo podía tener él una cama como ella, la vestía para la ocasión, a veces más extravagante, otras más castiza, otras más romántica, a ella le encantaba que la cubrieran con una manta de leopardo peludita, era lo más calentito que había conocido, un día, el humano aburrido y cansado sintió que la cama no quería que él se sentara sobre la manta de leopardo, que la arrugara, que pusiera sus pezuñas en su tacto sedoso, el humano sintió celos, unos celos tan fuertes que después de ir al baño a hacer otro zurullito por el estrés, cogió la bella manta de leopardo, lo más bello que había pasado por esa cama y la tiró a la basura.

No había cuadros ni espejos.

Armario.

Un armario. Un armario en el centro de la habitación donde se situaba la cama. En el armario multitud de elementos que el humano había dejado de utilizar. Calzoncillos, pantalones, camisas, camisetas, pijamas, cazadoras, abrigos, trajes, corbatas, pajaritas, zapatos…El humano aburrido y cansado se paseaba desnudo, ya no salía de su casa, utilizaba la nave espacial para todo. El armario no tiene ninguna relevancia en este relato.

Terraza.

Bien, retomando el hilo, tras el descubrimiento de la cucaracha en las cerdas del cepillo de dientes, el humano cansado y aburrido salió corriendo. Se tiró por la terraza.

Estudio.

Aquí me hallo, en el estudio, escribiendo, todo ha sido divertido, la silla es metálica, ruidosa y fría. Sobre la mesa, también naranja, una nave espacial, con ella puedes acceder a mundos cómicos, eróticos, tristes, dramáticos o antropológicos. Es una nave a la que si le hablas te puede contestar todo lo que imagines o menos. El suelo gris envuelve la atmósfera densa, es duro, con un formato poco predecible y manchas. Los dibujos que se vislumbran en esta parte de la casa tienden a la tristeza, a un pasado que sólo remite a fantasmas. Una gran columna a modo de pilar base del edificio estructura la estancia, parece rebotar el sonido en ella, el sonido del propio eco del humano aburrido y cansado. La soledad tiene forma cilíndrica. Poca luz. ¿Quién la necesita? Esa nave espacial situada en la mesa naranja la puede proporcionar con solo decirlo.

-Nave espacial, quiero luz.

-Sí, humano.

-Nave espacial, un video x.

-Conectando con videox.com

-Nave espacial, comida a domicilio.

-¿Qué especialidad pedir?

-Coprofagia.