Si quieres convencer a un hombre de que hace algo mal, hazlo bien. Pero no te preocupes en convencerle: los hombres creerán lo que vean; que vean, pues.
Persigue, alcanza, rodea tu vida como un perro en torno a la silla de su amo. Haz lo que amas. Conoce tu propio hueso; róelo, entiérralo, desentiérralo y vuelve a roerlo. No seas demasiado moral; podrías robarte mucha vida. Aspira a algo más que la moralidad. No seas sólo bueno: sé bueno para algo. Todas las fábulas tienen su moraleja, pero los inocentes disfrutan con la historia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s